domingo, 9 de diciembre de 2007

Primera unidad Funcional


La primera unidad funcional, según Luria, es un aparato que mantiene el tono cortical y el estado de vigilia y que regula estos estados de acuerdo con las demandas que en ese momento confronta el organismo, por lo tanto, trabaja en estrecha cooperación con los niveles superiores del córtex, el estado de vigilia es el primer requisito para que ocurra cualquier actividad organizada, ya que sólo bajo condiciones óptimas de vigilia es posible que el hombre reciba y analice la información, ya que el tono cortical desaparece durante el sueño, pues solamente en ella los procesos mentales siguen un curso corrector, para el cual es necesario tener un nivel optimó de tono cortical.(Valderrama, 2000)
Los procesos de excitación que tienen lugar en el córtex despierto obedecen a la ley propuesta por Pavlov, La ley de la fuerza, según la cual, todo estimulo fuerte, evoca una fuerte respuesta, mientras todo estímulo débil evoca una respuesta débil.
Luria destaca tres fuentes primarias de activación:
a) Primera: Procesos metabólicos del organismo, “economía interna”. Estos procesos en sus formas más simples, están conectados con los procesos respiratorios y digestivos; regulados principalmente por el hipotálamo.Otras formas más complejas de este tipo de activación están relacionadas con los procesos metabólicos organizados de ciertos sistemas conductuales innatos; conducta instintiva, sexual y de alimentación.
b) Segunda: Reflejo de orientación, esta conectada con la llegada de estímulos del mundo exterior del cuerpo y conduce a la producción de formas completamente diferentes de activación.

Este es el único tipo de mecanismo que puede permitir procesos de habituación, de forma que unos estímulos repetidamente presentados pierden su novedad, y la movilización especial del organismo cuando aparecen no es necesaria mente de larga duración.
c) Tercera: Lenguaje, una gran parte de la actividad humana se evoca por intenciones y planes (metas), que se forman durante la vida conciente del hombre y que son esenciales en la motivación y que efectúan con la intima participación, inicialmente externa, y mas adelante interna, del lenguaje.

Finamente podemos decir, que la primera unidad funcional constituye la base de los procesos mentales humanos, pues mantiene un estado de arousal apropiado que permite centrar la atención, “atención sostenida y selectiva”, es decir, las formas más complejas de atención, incluyendo “el reconocimiento selectivo de un estímulo particular y la inhibición de respuestas a estímulos irrelevantes”(Luria, 1974)